En muchas flotillas, la llanta solo vuelve a la conversación cuando hay que cambiarla. Entre la compra y el retiro quedan preguntas sin responder: cuánto se ha desgastado, qué presión se observó, si hubo desgaste irregular y en qué posición trabajó.
El control de llantas de Mis Flotillas reúne instalación, mediciones, inspecciones, rotaciones y retiros en un historial por llanta y por unidad. El objetivo es programar revisiones y reemplazos con datos, no adivinar la vida útil a partir de una sola foto o un kilometraje aislado.
Respuesta rápida
Registra cada llanta activa y su posición, mide físicamente la profundidad con un profundímetro, captura presión y condición durante las revisiones y vuelve a medir con el tiempo. El sistema conserva la secuencia y señala las llantas que requieren vigilancia, reemplazo o una primera medición.
Cómo se mide la profundidad de una llanta
La profundidad no la calcula automáticamente una fotografía ni una IA. Una persona coloca un profundímetro en los surcos del dibujo y registra la lectura en milímetros. Conviene medir en puntos representativos y seguir el procedimiento de inspección de la empresa; si hay diferencias entre zonas, anota el desgaste irregular y programa una revisión física.
En Mis Flotillas se captura la profundidad inicial, la lectura actual y el mínimo definido para el seguimiento de esa llanta. Las revisiones posteriores pueden agregar presión en PSI, condición visual, kilometraje, hallazgos y notas. El sistema no reemplaza el criterio del técnico ni establece por sí solo el mínimo aplicable a todas las unidades.
Un historial que sigue a la llanta, no solo al vehículo
Para que una medición tenga sentido después, el registro debe responder:
- ¿En qué unidad y posición está instalada la llanta?
- ¿Qué marca, modelo, medida o identificador permite reconocerla?
- ¿Con qué profundidad empezó y cuál fue su última lectura?
- ¿Cuándo se revisó, rotó o retiró y qué motivo se documentó?
Al registrar una rotación, el historial conserva el movimiento. Si la llanta se retira, deja de aparecer como activa en esa posición. El sistema evita que dos llantas activas ocupen la misma posición de una unidad. Esto ayuda a interpretar las mediciones aunque cambie su ubicación durante la vida útil.
Las inspecciones diarias pueden alimentar el seguimiento
Si la unidad ya tiene llantas activas registradas, el checklist de inspección permite capturar la condición visual, la profundidad, la presión y el desgaste irregular de cada una. Esa información queda vinculada a la llanta correspondiente. Una observación durante la revisión deja de ser una nota suelta y se incorpora al historial que después consulta el responsable de mantenimiento.
La captura debe reflejar una medición real. Si la persona solo detecta un problema visual y no tiene profundímetro, puede documentar el hallazgo sin inventar milímetros. Si aún no se registraron las llantas de la unidad, primero hay que darlas de alta para que el checklist sepa a cuál asociar cada lectura.
De la última lectura a una prioridad de mantenimiento
La pantalla de llantas muestra la profundidad actual, el mínimo configurado y el porcentaje de profundidad utilizable. Cuando existen suficientes mediciones con kilometraje, puede estimar un punto de reemplazo a partir del desgaste observado. Esa estimación es una referencia para planear; una inspección física sigue siendo necesaria antes de decidir.
El reporte Estado de llantas reúne cuántas activas requieren reemplazo, cuáles conviene vigilar y cuántas todavía no tienen medición. Si una llanta llega al mínimo configurado, el responsable puede abrir el control y preparar una solicitud de mantenimiento. El reporte usa el estado actual al generarse: no reconstruye la condición histórica de un periodo anterior con datos que nunca se capturaron.
Un ejemplo de seguimiento sencillo
- Instala y registra la llanta con su unidad, posición y lectura inicial.
- En cada inspección relevante, mide profundidad, revisa presión y anota desgaste irregular si lo hay.
- Compara la nueva lectura con las anteriores y con el mínimo configurado.
- Si se rota, registra la nueva posición para no perder continuidad.
- Cuando corresponda, documenta el retiro y el reemplazo; conserva la evidencia de costo en mantenimiento.
Esta secuencia permite distinguir una llanta sin datos de una que realmente está cerca de su límite. También hace más útil el análisis de reportes de flotilla por nivel, porque la dirección puede ver el riesgo junto con su evidencia y una acción concreta.
En qué plan está disponible
El módulo y el reporte de estado de llantas forman parte de Crecimiento y los niveles superiores. Los planes anteriores conservan sus reportes de flota, costos o combustible según su nivel, pero no muestran el control detallado de llantas. Si administras pocas unidades y necesitas esta profundidad de seguimiento, el valor del plan está en la decisión que puedes tomar, no solamente en el máximo de vehículos.
Puedes revisar la comparación completa de planes y reportes. Para conectar el seguimiento de llantas con un proceso más amplio, consulta también la guía de mantenimiento preventivo de flotillas.